Camper Van Beethoven – Key lime pie (1989)

 
Camper Van Beethoven – Key Lime Pie (1989)
Camper Van Beethoven - Key lime pie

Camper Van Beethoven extraño nombre para un grupo que desde su nacimiento despista. Si a Camper Van o furgoneta de campo, le sumamos Beethoven, podríamos pensar en un folk clásico que no es. Me resulta difícil clasificar a estos americanos de Santa Cruz California. Sus idas y venidas (su líder David Lowery actualmente en Cracker) y cambios de estilo no hacen más que complicar su perfil. Para no alargarnos aceptemos como se autodefinen: folk surrealista y absurdo Quizás por eso son unos desconocidos. Unos desconocidos a los que no sería exagerado atribuirles la etiqueta, no exclusiva, de fundadores del movimiento indie-rock. Nacidos en 1985, sacaron cuatro años después el disco que os presento: Key Lime Pie. El penúltimo, con quince años de por medio hasta su último del 2004.

Hace unas semanas, en el comentario que hice sobre el Crazy Rhytms de los The Feelies dije que era necesario abrir una estantería de “Otros” para ordenar dicho disco. Pues este Key Lime Pie de Camper Van Beethoven le haría compañía. Un ramillete de canciones sin ataduras que si hubiesen visto la luz este mismo año o dentro de cinco, a nadie le extrañaría, está tan cerca y tan lejos que el tiempo parece no pasar.

Opening Theme abre el disco, claro. Intrumental con tan solo violín y percusión sirven de acto preparatorio de que estamos ante algo bucólico, digamos que a la irlandesa y que podríamos encajar fácilmente a los irlandeses y muy barbudos The Dubliners.

Jack Ruby suena como a trompicones, con sus coros, con esa voz algo desgarrada, que parece no llegue, tan característica de David Lowery.

Sweethearts es la canción en mayúsculas. La que siempre me recuerda a los CVB. Una preciosidad. Llena de sensibilidad, con una guitarra que levanta cualquier alma y que te hace pensar que la vida es bella, que todo es posible… todo es relativo.

Con (I was born in a) Laundromat, los CVB nos muestran que tienen genio, vísceras, se enfadan. Los raspados de guitarra y estilo me recuerdan a Sparklehorse. Claro, David Lowery y Mark Linkous son buenos amigos.

Borderline es de mis preferidas. Con tan solo una armónica nos enseñan que muchos, como yo, en esta vida, nos movemos sin sentido.

El violín da paso a borbotones de música en Pictures of matchstick men. Contundente y perfecta para bailar bien entrada la noche, desprende energía por todos sus poros. Vello erecto.

… y otras como When i win the lottery o All her favorite fruit u otras… vertebran un disco digno de mención, que espero que os guste tanto como a mi.

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